Dos semanas y 90 minutos


Puedo explicar lo que está pasando pero eso ya todos ustedes lo saben, Racing está a solo un partido de poder volver a salir campeón tras 13 años y quién sabe cuántos años (un tipo de estadísticas debe tener el dato) hace que Racing no sale campeón EN EL CILINDRO, recordemos que en el 2001 nos coronamos en la cancha de Velez, aunque obviamente el Presidente Perón estaba lleno también.

Cómo puedo explicar lo que voy a vivir una semana o quizá dos, si es que River pide postergar la fecha. Este año tuve a Lionel Messi y a la Selección que no me dejaron dormir por unas noches por la ansiedad mundialista, pero era distinto, porque la espera era de tres días entre cada partido. Llegaba rápido el refresco para calmar la sed.

¿Dos semanas? Quince días durmiéndome pensando en Racing, despertándome en medio de las noches soñando con aquel día. La espera se hará interminable, hay gente que se va a morir de tanto sufrir, porque no puede ser de otra manera, tenemos que sufrir. Quince días para volver a verlo, para saber qué pasa.

Pero esto no viene de ahora, arrancó el 9 de noviembre, hace tanto ya, cuando Bou tiró un centro que de emboquillada terminó en gol y en la cancha, un muchacho que estaba al lado mío, un visionario, dijo “Que lindo Racing campeón”, estábamos a ocho puntos virtuales de River, OCHO, que en ese momento se convertían en tan sólo dos porque ellos debían dos partidos y nosotros vencíamos por 1-0 a Banfield. Ahí empezó todo este sufrimiento, y todavía falta tanto…

Son catorce noches a partir de hoy que me voy a ir a dormir pensando en que va a pasar ese día. Imposible soportar este calvario, necesito que esto se termine ya y que todo haya salido bien. Cuando Racing salió campeón en el 2001, yo era un pendejo, recién arrancando mi pasión por este club, lo viví pero no lo entendía. Mi viejo es hincha de River, y a Racing lo quiere, sí, pero no lo sufre como yo.

Cuando era chico me enseñó a no comerme las uñas, me agarraba cada viernes a las 6 de la tarde y me pedía que le muestre las manos, si las uñas estaban todas mordidas y comidas, yo no podía jugar a la Play ese fin de semana. Aprendí. No me como las uñas. Pero estas dos semanas me voy a morder hasta los codos, no va a entender que me voy a tener que comer las uñas justificadamente.

Desde aquel cabezazo de Loeschbor ese 27 de diciembre que yo espero esto, el sueño de volver a verlo campeón, disfrutarlo, sentirlo, estar ahí en la cancha (esperemos conseguir entrada) y que el estadio se venga abajo, estar ahí y que caigan lágrimas, emocionarme como lo hago ahora, como lo hago hoy en el primer día de esta cuenta regresiva que me toca vivir desde acá hasta el 14 de diciembre.

Todo sea por vos, todo sea por volver a decir feliz: “Que lindo que sos, Racing”
Te amaremos por siempre.

Racing le ganó a River y es el único líder del campeonato-Cilindro absolutamentecolmado

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