No pasa el tiempo


¿Cuándo fue la última vez que nos vimos? ¿Ayer?

No siempre tenemos la sensación que el tiempo queda congelado y sentir que fue ayer la última vez que habías conversado con quien ahora tenes enfrente, contándole de tu vida y escuchando la suya, sin tener ni un solo silencio incómodo.

Son contados con las manos. Será el destino que hace que nunca se cierre una relación o será la piel la que hace que cada vez que nos cruzamos no podamos creer que hacía años que no nos veíamos, cuando nos había parecido que fue hace un mes.

Transitamos caminos opuestos y tal vez esa es la razón por la que no solemos cruzarnos más seguido, por tener distintas metas. Pero la piel no se pierde jamás, el contacto y sentir que el tiempo no pasa para nosotros se debe a una conexión indescifrable.

Nunca se acaban las historias, las charlas pueden durar horas y no serán suficientes para agotar temas. El tiempo se congela y quizá para dejarlo correr sólo deberíamos atravesarlo juntos.

Santiago Severo
(03/10/2014)

10629682_10204589753561157_1837178560998848002_n

Anuncios